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miércoles 6 de junio de 2007

El caso Dalmasso y la Justicia ¿para todos?

A horas apenas de que se levante el secreto del sumario sobre este asesinato, ejecutado con todos los ingredientes como para que los medios periodísticos se den una panzada, sigue sumando componentes para enriquecer este macabro plato. Ahora con las sospechas mediáticas – hasta el momento en que estoy tecleando estas letras, no son más que eso– recayendo sobre uno de lo hijos de la victima, tornan a este caso, ya una especie de García Belsunce del interior, con el agregado de estos elementos incestuosos, que los comunicadores y nosotros mismos en nuestras charlas de café, asociamos y comenzamos a elucubrar teorías, comparando a este con el ya lejano y seguramente más famoso caso Schoklender.
Mi pregunta – que como respuesta tiene una verdad de Perogrullo – ¿Cuántos casos de este tipo suceden a diario en lugares que no son precisamente countries o residencias de gente acaudalada, apareciendo como mucho, una vez en las páginas de policiales del diario local?. Para mi, que pertenezco a ese estrato de población, me preocupa, la diferencia de relevancia y por ende implicando otro tipo de inequidades, léase posibilidad de realizar embrollos judiciales, tanto de la parte acusadora como de la defensa, al cual su dinero da acceso, como se da y dio en estos casos (Dalmasso, Belsunce, Schoklender) y en donde el hecho de tratarse de un asesinato hace trascender todos los vericuetos hacia nosotros los simples.
No sucede también cuando se trata del más anodino hecho cotidiano. A mi se me ocurren infinidad de cosas, desde algún que otro conocido se salvaba del servicio militar por disponer el Padre un dinero que no tenía el mío; el que comete cualquier tipo de infracción de tránsito porque no le afecta el dinero que tenga que pagar por una multa en el mejor de los casos pues casi siempre zafan con una coima, o el tipo que en un semáforo se baja y amenaza con un arma al que esta detrás, porque le toco bocina, pero al tener un puesto en una secretaria de seguridad o posea algún que otro cargo de protector de la sociedad, tiene licencia para matar siempre y cuando no sea a una persona rica o importante o político - que en este mi país Argentina son sinónimos para desgracia del mismo - se entiende. Si alguien llegara a leer este post le agradecería que me deje sus ejemplos, que estoy seguro tendrán a montones y que hacen que exista una estatua de la justicia con un solo plato.

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